Un día comentas una idea, la sueltas al aire o por correo electrónico, y en poco tiempo te ves envuelto en un proyecto nuevo.
Tenía ganas de empapelar una habitación y crear complementos con hojas de periódicos. Así que había dos cosas prioritarias, la modelo y los periódicos.
La primera parte se resolvió vía email. Una chica llamada Amaira se vio atraida por la idea y se puso en contacto conmigo. A partir de ahí varios correos electrónicos entre ambos para concretar día y hora, vestimenta, maquillaje y complementos.
Lo de los periódicos fue cuestión de pedir a los familiares, conocidos y compañeros de trabajo. Fue tal la colaboración que me vi algo desbordado por la cantidad de prensa que acumulé en casa y en el coche.
Ahora había que conseguir un local, cosa nada sencilla. Necesitaba que fuera amplio y lo más vacío posible. La solución me la dio Paco, un compañero de trabajo. Él me cedió su garaje para la sesión.
El trabajo duro empezó a partir de ese momento. Preparar los periódicos para cubrir las paredes y hacer los complementos era lo más laborioso. Menos mal que tenía la ayuda de Mónica, que siempre está ahí para echarme una mano.
Llegó el día de la sesión, y como siempre que inicio una nueva idea, estaba algo nervioso. Pero tras disparar unas cuantas veces, buscar el equilibrio en las luces y estar de cháchara con los presentes, los nervios se disiparon. A partir de ese instante el trabajo empezó a tomar forma y a salir cosas interesantes.
La verdad que fue un gustazo trabajar con Amaira. Fue muy natural en la sesión, aportó ideas y aguantó mis: quieta, repetimos, cambia, ... Volvería a trabajar con ella sin duda alguna.
El resultado final creo que fue más que aceptable. Tengo que mejorar muchas cosas, pero está claro que practicando es como se aprende.
Nacho cada día que pasa eres más profesional. Me encanta la idea de los periódicos y las fotos están muy bien, a parte de la modelo (de lujo). Ole tu ingenio. Cris
ResponderEliminar