viernes, 16 de julio de 2010
Strobist
viernes, 25 de junio de 2010
Trofeo Bastón
Me he visto comiendo píldoras y extraños batidos de cosas que llaman proteínas en vez de chuletones y papas, y eso que aún no he perdido las muelas como esos guerreros viejos hartos de roer huesos y morder pellejos.
Me he visto con las piernas, el pecho y hasta los güevos depilados.
Me he visto en un extraño paraje, donde le dicen el decatlón, comprando malla, blusón, pantallones, bocados, medias, hombreras, botas, tacos, bolsa y gayumbos todo ello a juego y en superpolitrón para mi primer entrenamiento.
Me he visto hablándole de que soy jugador de rugby a cualquier hembra que se me acercaba.
Me he visto enfadándome con una mesonera porque no tenía pepino para mi gintónic.
Me he visto faltar a la cita de un partido con mis camaradas porque una doncella, a la que llamaba novia, quería que la acompañase a tomar aguas a la playa.
Y he tenido miedo, os lo confieso camarada. Temo que de nada hayan servido tantas batallas, la búsqueda del relicario de San Severino mártir en tierras escocesas, el terrible sitio a la fortaleza de Tegueste que duró años y del que aún cantan las vírgenes en aquellas tierras, las justas sobre la campa donde algún infiel plantó césped y hoy hay un campo de rugby.
Por nuestro Señor Dios que sólo conocemos una forma de conjurar los malos espíritus, ansí que llamo a la estirpe de los siempre peludos, jugadores con pantalón militar, cejas partidas, narices rotas, rodillas crujías y huevos de piedra. Los que aún zampamos y bebemos sin mesura, los que sólo hablamos de rugby con quien entiende de rugby, los que damos uso al pepino en mejores menesteres y que antes que tomar aguas tomamos cerveza, no vaya a ser que en ese incierto camino del maltomar quieran los dioses que acabemos tomando por el culo.
Daos pues formalmente por convocado a singular justa con esos espíritus que se celebrará a primera sangre y conforme al más estricto código de caballería a las cinco de la tarde del vigésimo sexto día de las calendas de junio deste décimo año del segundo milenio de Nuestro Señor.
Después nos darán posada en una hostería donde dicen Aguagarcía cuyas puertas se trancarán para que podáis aliviar los gustos del bajo vientre, que hambre, sed o estreñimiento hacen al hombre menos hombre y son tan amargos como la mala o escasa coyunda.
A falta de mejor rival, ofrezcamos a nuestros adversarios desdén e ignominia en las voces roncas de nuestro antiguo cantar:
El fragor de la lucha ya se extingue,
por doquier de la muerte, la amargura,
ya el odiado enemigo se distingue,
alejándose deprisa en la llanura.
Ya los fieros enemigos se alejaron,
no resuena el ruido de sus botas,
les pasamos por encima, les ganamos,
les dejamos... en derrota,
en pelotas,
sin carota,
la nariz rota.
Como siempre, en el recuerdo de que no hay mayores ni mejores hermanos que los que lo son en la sangre y en ese líquido infernal que llaman cerveza, recibid un saludo y daos por convocado.
domingo, 20 de junio de 2010
Vivir viviendo
He aprendido a lo largo de mis años que hay distintas formas de vivir. Algunos simplemente pasan por la vida, adoptan una rutina y no salen de ella para nada. Es algo que no comparto pero respeto. Sin embargo no es de esta forma de vida de la que más me interesa hablar. Como suele ser normal en mi, me voy a los polos opuestos, y estos no son otros que los que "viven" la vida y los que la "mueren".
No es nada fácil de realizar, lo sé. Siempre hay contratiempos, pero ya los solventaremos, ya pasarán, ya los sustituiremos por momentos buenos, porque es lo que nosotros queremos, porque es el sistema de vida elegido, porque queremos vivir la vida, nuestra vida.
"... es mi vida, es un ahora o nunca, porque no voy a vivir para siempre. Sólo quiero vivir mientras siga vivo, es mi vida. Mi corazón es como una autopista abierta. Como dijo Frankie, lo hice a mi manera..." Bon Jovi.
viernes, 11 de junio de 2010
50mm f/1.8

Yo me inicié con un 50mm fijo, fue la primera lente que tuve en mis manos, la que me inició en el mundo de las aperturas y números f. Con él aprendí conceptos como la profundidad de campo y el desenfoque. Y ahora, no puedo usarlo. Mi cámara digital moderna no lo admite. La joven cámara no aguanta al viejo objetivo, los separan más de 30 años de tecnología.
Llevo tiempo pensando en hacerme con uno, pero unas veces porque no hay existencias y otras porque el precio no me convence, el 50mm de la era digital se resiste a llegar a mis manos, por lo menos uno propio.
Digo lo de uno propio, porque uno ajeno si que tuve el mes pasado. Como todos los últimos domingos de mes se realizó una quedada de uno de los grupos de flickr y allí, Esther me prestó su 50mm f/1.8. Por fin pude montar un 50mm fijo en mi cámara digital. Un objetivo luminoso con grandes posibilidades de desenfoque, un objetivo ideal para retratos, un objetivo añorado.
Aproveché la oportunidad, exploté el objetivo hasta la saciedad y me inflé a sacar fotos con gran apertura para lograr buenos desenfoques en los fondos y detalles en los primeros planos. Parecía un niño chico con un juguete nuevo, el juguete más deseado, el juguete por el que se llora y patalea para conseguirlo.
Lo tengo claro, no dejaré pasar la oportunidad de hacerme con un 50mm f/1.8 y disfrutar de él.
jueves, 10 de junio de 2010
Bulls repiten campeonato
domingo, 30 de mayo de 2010
Despertar tardío
miércoles, 26 de mayo de 2010
Stade Toulousain Rey de Europa
martes, 25 de mayo de 2010
Periódicos
viernes, 21 de mayo de 2010
De camino al cole.
martes, 18 de mayo de 2010
La familia en blanco y negro.

sábado, 15 de mayo de 2010
¿Echas a alguien de menos?
Claro que echas a gente de menos, el que diga lo contrario no es humano. Lo que pasa es que depende del momento y del día será una gente u otra, más o menos, pero seguro que siempre hay alguien con el que deseas compartir algo en un determinado momento y no está, por lo tanto, ya lo estás echando de menos.
Hay personas como Melo, ese amigo que siempre está ahí, aunque no sea físicamente, que entiende tus virtudes, y sobretodo, entiende y traga con tus defectos, al que echo de menos muchas veces a lo largo de mi vida. Nos separa un charco de agua inmenzo, nada menos que el océano Atlántico, y aunque está ahí al lado, en la isla de enfrente, muchas veces necesito de su compañía, y no lo llamo por teléfono, porque lo que me hace falta es estar junto a él, hablando, caminando, o simplemente sin decirnos nada pero uno frente al otro.
Echo de menos a los grandes compañeros del rugby, que volvieron a casa tras acabar la universidad y aunque nos vemos de vez en cuando, necesito de ellos más de lo que creen. Ya sea un viaje, un bocata en el Géminis, unas cervezas juntos, ese grupito me alegra la vida cada vez que los veo.
Echo de menos a ese niña que ya no lo es tanto, que vive en Sevilla y que cada vez que estoy con ella sale lo mejor de mi.
Habrá quien se sienta ofendido por no salir aquí, se preguntaran si los he apartado de mi vida. La respuesta es no, lo que pasa es que de estos es de los que me he acordado los últimos días, son ellos los que han inspirado este artículo. A ellos, les dedico este nostálgico tema de U2, esa gran banda irlandesa que desde que empecé a escucharlos siempre tienen un huequito en mi tiempo. Para todos, "All I want is you".
viernes, 14 de mayo de 2010
Super 14 en el Hemisferio Sur

jueves, 13 de mayo de 2010
Ella

Nos conocimos en la universidad, fue una cosa extraña, por la que nadie daba ni dos semanas y llevamos ya casi 16 años juntos. El primer tema que quiero poner en este artículo es "La lluvia en soledad", de los Celtas Cortos. Probablemente no es ni mucho menos el mejor de ellos, pero fue la primera canción lenta que bailé con Mónica, fue en un Campus Rock y si, me acuerdo.
Como es lógico, durante todo este periodo hemos tenido nuestros altibajos, pero siendo tan diferentes como somos, tenemos una filosofía de la pareja bastante similar, y luchamos por lo que queremos, lo hacemos porque así lo sentimos y eso nos hace fuertes, por decirlo de alguna manera.
Ella, a la que también le gusta U2, seguro que disfruta oyendo el "With or without you".
Ya comenté que somos diferentes, y es que si yo soy la locura, ella es la cordura. Si yo soy el dictador, ella es la pacificadora. Si yo digo y hago sin pensar, ella lo piensa dos veces. No coincidimos en gustos musicales por norma general, aunque siempre hay temas y grupos que nos atraen a los dos. Rara vez leemos lo mismo, pero esas diferencias son las que lo hace divertido, distinto y fuera de la monotonía.
Este artículo terminana hablando de lo que Ella y yo más tenemos en común, nuestros hijos. Dos revolucionarios que dan muchas alegrías y algún que otro quebradero de cabeza. Esos niños nos unen más aún. Los tres forman lo que más quiero en este mundo. Una canción para cada uno de ellos.
Para Jorge el "Another brick in the wall" the Pink Floyd, porque lo disfruta, porque me pide que lo ponga una y otra vez.
Para Marcos un tema más actual que poco a poco, junto a su hermano, se va aprendiendo la letra. Le gusta cantarlo, bailarlo, lo disfruta. "Happy ending" de Mika es el tema que mueve al pequeño de la familia.
miércoles, 12 de mayo de 2010
Pensando en Rugby
martes, 11 de mayo de 2010
Divagando

